En representación de la corriente de opinión Foro Nuevo Sol, presento las siguientes formulaciones inciales a cada uno de los puntos definidos para integrar el documento de:
LÍNEA POLÍTICA
1.- Situación Mundial.
La crisis global que data ya de 2008, cuyos efectos aún no son plenos en México, significa el fracaso del modelo neoliberal, por lo que los intentos de reanimación que no atiendan las desigualdades mundiales solo representarán paliativos, insuficientes para generar una dinámica de crecimiento sustentable.
La terapia de choque, ensayada desde los años setenta bajo la batuta de los monetaristas de la escuela de Chicago en distintas latitudes, que siempre ha ido acompañada de una política militarista y conformado una economía de guerra en los países de distintos grados de desarrollo, que tuvo relativo éxito en los años ochenta y noventa, se muestra en este momento limitada para dar respuesta eficaz a la situación mundial. El mercado mundial está inhibido fundamentalmente porque hay ausencia de demanda y esta no puede ser restablecida a partir de las políticas impuestas por el FMI.
Por otro lado el proceso de privatización de la guerra, la industria bélica y los ejércitos, promovida por el complejo militar- industrial; significan un riesgo sin precedentes para la paz mundial, ya que en los países industrializados la actividad de la industria bélica ha llegado a controlar todos los pasos del proceso: la declaración de guerra, la destrucción material y cultural de los países y la reconstrucción; con lo que el control privado sobre los recursos naturales, los energéticos, la salud, la educación y la vida económica y cultural cobra carta de naturalización en los estados invadidos como es el caso de Bosnia Hertzegovina, Irak, Afganistán y otros.
Pero la tendencia abarca también regiones de Latinoamérica como Colombia, donde el pretexto es la lucha contra el narcotráfico ha servido para instalar nuevas bases navales. La disputa por el territorio entre una visión progresista como la que sostienen los gobiernos de izquierda en Latinoamérica, frente a las pretensiones militaristas continúa vigente, pese a las dos décadas que han pasado desde el fin de la guerra fría.
El PRD tendrá que conformar una política de relaciones y alianzas con las fuerzas democráticas y progresistas a nivel mundial que fortalezca el sector que impulsa la Paz y el desarrollo de los pueblos, un nuevo orden económico basado en la equidad, que parta de una negociación de las deudas de los países con mayores desigualdades, que estimule una economía de producción y distribución racional y planificada, que asigne el papel de cada economía nacional en el concierto mundial, a partir de coeficientes de equilibrio y sustentabilidad.
Hemos visto con simpatía los grandes movimientos ciudadanos que transformaron la estructura del poder en el norte de África y Oriente Medio. También la lucha de los indignados en Europa, en Norte y Latinoamérica. Estaremos siempre a favor del respeto a la autodeterminación de los pueblos y por ello seremos solidarios con quienes luchan por la democracia y en defensa de los derechos humanos civiles y sociales.
2.- La Izquierda en el Mundo.
En el año 2001, en el Congreso de Zacatecas adoptamos la formulación del Estado Social, Democrático de Derecho como principal objetivo estratégico a construir en el país, junto a ello, incorporamos a nuestros documentos básicos, los principios que nos unen a la Internacional Socialista, misma que nos incorporó como como integrante con derechos plenos, desde entonces, hemos contado con una Vicepresidencia y la presidencia de algunas comisiones, así como en la instancia juvenil. Es de suma importancia nuestra participación para el debate en su seno, de la salida a la crisis de la globalización, hoy que se retoman los métodos de análisis y las categorías que han formulado las izquierdas de todos los tiempos, ya que en aquellos países gobernados por la socialdemocracia, con sociedades avanzadas, los ciudadanos indignados también exigen la emergencia de una izquierda que asuma un papel más diferenciado y antagónico con la derecha en la defensa de los intereses populares, los derechos sociales y los valores democráticos; así que nuestro partido debe estar abierto a examinar, en el marco de su diversidad interna, toda la experiencia de la izquierda mundial gobernante, particularmente la española y griega, para generar creativamente la vía mexicana a la transformación.
En el caso del Foro de Sao Paolo y los países latinoamericanos, contamos con relaciones dinámicas que nos han permitido seguir de cerca el pulso de los éxitos de los gobiernos de la izquierda, así como sus alcances y limitaciones. Frente a la voracidad de los centros de poder internacional, es en la construcción de una articulación de los pueblos y gobiernos con visión latinoamericanista del desarrollo en donde deberán centrarse los esfuerzos de nuestro Partido los próximos años.
3.-La Situación Nacional.
(formulación en proceso)
4.-Continuidad del modelo económico y las reformas estructurales.
5.-Sistema Electoral Mexicano.
(Formulación en proceso)
Después de la sentencia del Tribunal, hace falta una detallada evaluación en todos los campos de la actividad electoral, para definir una política que reduzca la fuerza del dinero, los medios y los poderes fácticos en los resultados electorales.
El IFE y el Tribunal están compuestos por gente que tiene intereses, nombrados por un Congreso muy controlado por la derecha y hay pocas expectativas en términos prácticos de que pueda reorientar su práctica si no se modifica su origen, su estructura y no se establece un mecanismo de rendición de cuentas.
6.-Restablecimiento del régimen priísta: presidencialismo, política hacia la izquierda, relación con el PAN y el PRD, posicionamiento ideológico, relación con la sociedad.
En los últimos doce años, se ha producido un proceso de deterioro de la institución presidencial en México. Fox elevó al nivel más alto este deterioro combinando el nepotismo, la corrupción y la ignorancia, cayendo frecuentemente en el ridículo. En el caso de Calderón, su ilegítimo acceso a la Presidencia y su obstinación a mantener una guerra contra el crimen organizado, sin importar la violencia generada ni el número impresionante de muertos que ha conllevado- calculado en cerca de 100mil-, junto a disposiciones erráticas en diversos campos de su gestión, lo han alejado de la posibilidad de construir consensos y garantizar una gobernabilidad democrática, el rechazo de la ciudadanía informada y crítica es claramente expresada aún por los medios tradicionalmente controlados por el Gobierno. La inexistencia de una mayoría partidista dentro del Congreso desde 1997, ha llevado a la falsa impresión de que regresando al régimen autoritario con un Congreso subordinado se puede viabilizar la gobernabilidad, la eficacia legislativa y la eficiencia presupuestal. El golpeteo en contra del Poder Legislativo, política tradicional en todos los regímenes presidenciales, que busca desprestigiar y limitar las facultades fiscalizadoras y supervisoras del Congreso se ha acentuado desde los Pinos tanto con Fox como con Calderón, en un afán de restablecer la sumisión de los legisladores a las iniciativas del Ejecutivo. No obstante, en cada elección federal una y otra vez se ha refrendado el mandato de una legislatura plural, sin mayoría absoluta, como expresión de la consistencia de las corrientes electorales ya definidas e identificables en el país, aun a pesar del fraude electoral y la compra del voto, los ciudadanos prefieren un Gobierno dividido que un Gobierno autoritario. EPN propuso durante su campaña la reducción del número de legisladores y elevar el peso de los escaños de mayoría relativa del 60% al 75%. Ello es una salida falsa que tiende a favorecer al PRI y al PAN fortalecidos electoralmente las opciones del dinero y de los medios, en detrimento de la izquierda. Construir una gobernabilidad democrática es importante para el desarrollo del país, pero debe ir acompañado de la posibilidad de la revocación del mandato, la transformación que está madura en el ánimo de la sociedad es el desplazamiento del régimen presidencial por un régimen que limite el presidencialismo. Por ello el principal cambio que tiene que haber es una Reforma Política que transforme el régimen de equilibrio real de poderes en que el Congreso de la Unión pueda generar un gabinete a partir de la correlación de fuerzas de la elección y basado en un Plan Nacional de Desarrollo aprobado por el propio Poder Legislativo, que pueda ser revocable, incluido el jefe el gabinete.
La izquierda no puede ni debe permitir la imposición sin modificaciones sustanciales en el ejercicio de gobierno. El Presidente debe quedar en una posición de jefe de Estado, pero la construcción de la gobernabilidad y la aplicación de las políticas públicas debe realizarla una instancia comprometida con el resultado plural de la elección, un ejecutivo que pueda ser revocable y que tenga la vigilancia del congreso.
Ese punto intermedio se puede construir y se debe hacer desde el movimiento político que hoy se da. Hay que darle programa, contenido, más allá de la cuestión de los medios a un movimiento que permanece vivo y cuestionando el resultado de la elección.
7.-El PAN ante su derrota electoral.
(En proceso de elaboración)
8.-Morena y su transformación en partido político.
El agradecimiento que manifiesta AMLO por los partidos de la coalición progresista, que lo impulsamos dos veces a la Presidencia de la República, es también el reconocimiento de que se pueden cumplir papeles distintos para fortalecer en su conjunto al movimiento democrático del país.
En el terreno electoral, compartimos un electorado porque la imagen de AMLO como candidato está indisolublemente ligada al PRD, ello se debe a la fuerza probada de nuestra corriente electoral, cultivada a lo largo de los treinta y tres años de participación de la izquierda política electoral, a la cantidad de cuadros desplegados a lo largo del territorio nacional y al acervo histórico acumulado desde las primeras décadas del siglo XX que los ciudadanos identifican con nuestro Partido, que se aúna al carisma de López Obrador, en los próximos años, será responsabilidad mutua cuidar que la natural competencia que se establecerá debido al marco legal existente, se realice con reglas adecuadas, pactadas que, privilegien la meta de llegar unificados a la nueva disputa por la Nación emplazada para el 2018. Ello implica un ambiente en que se esclarezcan objetivamente las diferencias a partir del debate y se busquen prioritariamente las coincidencias, así como el trato respetuoso entre los distintos candidatos. Rechazando aquellas prácticas que puedan desembocar en el deterioro de la unidad o en la degradación de la imagen pública de los partidos o candidatos. De este modo combatiremos la imagen de dispersión que el régimen ha cultivado para disminuir nuestra presencia electoral.
La decisión de AMLO de convertir la parte del movimiento ciudadano que él encabeza en un partido contribuye a esclarecer una confusión ya existente, puesto que, en la práctica, desde hace algunos años, MORENA venía actuando al seno del FAP y luego dentro del DIA como otro partido y hacia la sociedad como un movimiento. ´Esto último fue particularmente notable durante el proceso de decisión de candidaturas del Movimiento Progresista que ellos arrancaron desde octubre de 2011.
Los reacomodos en las fortalezas de la izquierda no deben ser vistos como rupturas irreconciliables, sino como las necesarias definiciones para mejorar la eficiencia en el desempeño del papel que a cada uno le corresponde jugar en el conjunto de las fuerzas democráticas; por ello cada quién con sus métodos y concepciones podemos aportar para el logro de los objetivos que nos son comunes, de modo que al seno de las luchas por los derechos del pueblo mexicano y en la defensa de los intereses de la Nación, nos encontraremos del mismo lado.
9.- Partido Concertación Mexicana.
Un partido que vendrá a servir a los intereses del PRI, quizá convertirse en el PPS de la actualidad; comparsa y aval del gobierno federal que está por entrar a la escena política.
10.-Situación y perspectiva del PRD.
El proceso de refundación del PRD de 2009, demostró que existe una distancia notable entre lo establecido en el estatuto y la aplicación de los mismos. La mayor parte de las normas contenidas en los documentos surgieron del consenso en el marco del debate, no obstante, la actividad organizativa del Partido se desarrolló sobre la base de acuerdos de excepción, que pronto dejaron de lado los acuerdos del Congreso Nacional en materia organizativa.
La separación de AMLO siendo una decisión personal respetable y un derecho ineludible, al mismo tiempo significa una muestra de la incapacidad del PRD para agrupar la pluralidad existente de las izquierdas nacionales, como fue su propósito original. No es la primera pérdida de activos que nuestro Partido; singulares fueron en su momento, aunque con menor impacto, la salida de José Woldenbergy Rolando Cordera a principios de los noventas, la de Gilberto Rincón Gallardo- el dirigente principal del Partido unificado de la izquierda política que confluyó en el PRD y le aportó su registro electoral- en el 97, porque representaban una izquierda moderna y con capacidad propositiva, Resultaría falaz, cerrar los ojos al hecho de que 5 expresidentes nacionales han abandonado las filas de nuestro partido en una suerte de destino fatal: Robles Garnica en 95, Porfirio Muñoz Ledo en el 2000, Rosario Robles en 2004-quien amerita un análisis por separado-, Leonel Cota en 2010 y AMLO en 2012. Por cualquier motivo que haya sido, persiste la constante de que, después de haber ejercido la Presidencia, no haya condiciones para un desarrollo individual para todos ellos y este es un tema que el Partido debe analizar con profundidad Cuauhtémoc Cárdenas mantiene una reservada distancia, asiste eventualmente a algún mitin donde se destaca la necesidad de la unidad y ocasionalmente hace llegar sus críticas a través de la prensa, pero ya no participa en las reuniones donde se toman decisiones. No hay por tanto un proceso de elaboración y evaluación trascendente de la línea política del partido en la que se involucre a los expresidentes de la principal fuerza política del PRD. Se desapareció la instancia en que participaban y no se ha generado una nueva. La imagen pública que se proyecta no es de una institución política consolidada, sino de una organización en constante disputa y desplazamiento de sus activos más notables.
Se han separado del partido también al menos cinco de los gobernadores que hemos llevado al poder, como Ricardo Monreal, Narciso Agundiz y Zeferino Torreblanca. Leonel Cota, antes de ser Presidente Nacional, fue Gobernador de Baja California Sur. La evaluación de sus gobiernos tiene distintas aristas polémicas, por lo que resulta de capital importancia realizar un balance sobre la relación que el Partido ha tenido con sus gobernantes y las razones de que se imponga una lógica que privilegia el interés individual sobre su permanencia en un proyecto que los condujo al espacio de gobierno. Junto con AMLO, decide incorporarse a la constitución de un partido distinto al nuestro el exgobernador Alfonso Sánchez Anaya, quién fuera Coordinador de la Comisión de Refundación del Partido constituida para ese propósito en 2009. Esto último resulta emblemático del alcance real que tuvo aquel proceso de refundación.
Así mismo, esta separación significa el fin de la fase más aguda de una contradicción aún yacente al seno de nuestro partido cuyos rasgos característicos son la disputa entre la política decidida por un equipo conformado en torno de una figura carismática o a un liderazgo pragmático, herencia ideológica del viejo régimen y la eficacia democrática que implica la elaboración colectiva, la unidad y disciplina conscientes y la rendición de cuentas, como garantías de la acción partidaria, al mismo tiempo, es resultado de diferencias notables respecto de las concepciones, metas y tareas de la izquierda nacional en los próximos años,
11.-Posicionamiento ideológico.
Un rasgo característico de la cultura política mexicana es que hasta la derecha es revolucionaria. Ninguna opción electoral preconiza el conservadurismo. De hecho el lema del cambio fue la bandera con la que Fox asumió la primera magistratura. El PRI permanentemente apela a la transformación, sobre todo en los espacios en que es oposición. En el inconciente colectivo, pesa mucho la imagen de los héroes que nos dieron Patria y Libertad. Es por ello que siempre hemos planteado que la identidad del perredista debe ser la de revolucionario demócrata. Ello implica jugar siempre un papel transformador en beneficio de la sociedad y desarrollar, cultivar y aplicar en todos los campos los valores de la democracia. Por esa imagen que proyectamos, la ciudadanía después de dos décadas, nos ha ubicado como una corriente electoral estable, que mas allá de las coyunturas y las candidaturas, mantiene una presencia permanente en amplios sectores de la población principalmente en aquel que tiene un nivel de ilustración que le permite razonar el voto.
Nuestro origen derivado de la confluencia de la más amplia unidad de las izquierdas, nos reclama destacar los valores unitarios: a)el reconocimiento de la necesidad de la existencia de los distintos enfoques de la izquierda y su permanente validación de cada una en la acción práctica; b) el respeto a la diversidad, c) la tolerancia en el debate y el procesamiento de las diferencias.
Al mismo tiempo como colectivo, una vez procesado los acuerdos resulta fundamental la unidad efectiva en la acción. Todo ello constituye la eficacia democrática en la que se debe basar la práctica del PRD
Así fue concebido el integrante del PRD en su fundación. A lo largo de los años, la disputa de intereses y el crecimiento masivo al que se sometió así como errores graves que omitieron dar una continuidad necesaria a la formación política y al cultivo de los valores partidarios, propiciaron que se deformara al grado que en muchos ámbitos la práctica de dirigentes y gobernantes locales puede verse envuelta en vicios y actitudes propios de quienes provienen de otros partidos. En algunas ocasiones esto ha conducido al desprestigio del PRD, que permanentemente debe luchar para no ser englobado en la frase cínica de “todos los partidos(o todos los políticos) son iguales”, con la cual la derecha y principalmente el PRI estimula el desaliento y el abstencionismo electoral que le permite ganar con la operación política clientelar de sus gobiernos. Esta es una debilidad estratégica que debemos combatir. Es responsabilidad de los órganos de dirección del Partido recuperar a través de la formación política esta identidad en los dirigentes intermedios y afiliados del PRD.
El PRD debe seguir siendo un partido plural y democrático, si como se ha estado consensuando, la siguiente etapa es la conformación en Partido Frente, deben tener cabida todos los agrupamientos que compartan los objetivos aún con distintas concepciones, no puede adoptar como ideología oficial postulados que corresponden a otras latitudes y a otros tiempos.
12.-Reformulación del pacto interno
El Partido debe modificar un conjunto de reglas, fundamentalmente las reglas no escritas, que llevan a la concentración del poder y los cargos en unas expresiones y a la exclusión de otras. La unidad del partido en la acción es indispensable, pero esta unidad para ser consistente, debe basarse en la equidad.
Resulta indispensable conformar un nuevo pacto de las expresiones y personalidades para la habitabilidad y fortalecimiento del PRD que contribuya al establecimiento de una plataforma confiable de convivencia que le de impulso al partido, sobre la base de reglas renovadas que estimulen el crecimiento y consolidación del principal partido de la izquierda.
La dinámica de los acuerdos, debe conducir a un nuevo consenso basado en la conformación de un núcleo de dirección estable, basado en una mayoría responsable a todos los niveles, que le dé certeza al desarrollo del Partido como institución, de las corrientes y fundamentalmente de derechos de los miembros del Partido como individuos; que nos aleje de los vicios del sistema clientelar, de las simulaciones.
Las definiciones que debemos adoptar, si queremos tener éxito, son aquellas que nos garanticen la más amplia libertad de pensamiento y la más firme unidad en la acción, concepto que identificamos como eficacia democrática.
Los aspectos organizativos que debemos refundar.
La estructura seccional, concebida como la base generadora de la representatividad de los órganos partidarios fue imposible de instalar y con ello, fueron notables las limitaciones del PRD para capitalizar las ventajas de la campaña electoral en ese nivel. Al grado que nuestros representantes de casilla apenas rebasaron el 50% de las secciones y el nivel de recuperación de las actas fue aún menor. En cuanto al conocimiento de las candidaturas y otros aspectos de la propaganda electoral, estuvo muy por debajo en secciones de baja presencia de militantes. Este es un tema de la mayor relevancia y debemos adoptar una definición en torno a como mantener esa formulación en el estatuto o como establecer una modalidad alternativa de participación de base.
Debemos revisar la existencia del porcentaje de dos tercios para la conformación de los órganos y recuperar la representación proporcional como mecanismo de articulación de la diversidad interna.
El tema de la afiliación al partido sigue siendo un ámbito desde el cuál se define la correlación de fuerzas interna del Partido y no el espacio de su crecimiento unitario. Debemos revisar la integración de su órgano responsable para garantizar su comportamiento equitativo y su confiabilidad. La afiliación debe abrirse para aprovechar el ambiente generado por la campaña electoral, de otro modo los ciudadanos que deseen participar buscarán otra alternativa.
En el PRD deben dejar de existir espacios delegacionales, municipales o estatales en los que por cualquier razón se suspendan las votaciones y el único parámetro que exista sea la fuerza electoral interna obtenida de un cuestionado proceso del pasado.
Una definición práctica necesaria.
El incumplimiento de acuerdos tomados sin un verdadero compromiso- algunos con fines de desactivar presiones, en otros casos para generar mayorías útiles a objetivos particulares -, ha generado en el PRD un deterioro de la institucionalidad de los órganos y de la confianza mutua entre las expresiones. Luego del incumplimiento de acuerdos, no se puede hacer como si éstos no se hubieran tomado. Por otro lado, el cultivo de dinámicas revanchistas, condena a la exclusión a numerosos compañeros y compañeras, que teniendo trayectoria y capacidad son satanizados por pertenecer a tal o cual corriente. Seguir pensando que se puede avanzar sobre la base de dinamitar las posibilidades de las otras expresiones solo nos recudirá en nuestras posibilidades colectivas como Partido. Debemos estimular el crecimiento y consolidación de cuadros con vocación unitaria en todas las corrientes y rechazar las prácticas que conduzcan a la confrontación interna y al uso de mayorías mecánicas, por la falta de operación política. Las relaciones entre las instancias del Partido, las corrientes y los militantes debe basarse en un conjunto de reglas que garanticen acuerdos cumplidos, reconocimiento unitario mutuo, corrección de debilidades y construcción de fortalezas, con la mira puesta en el objetivo transformador que nos unifica,
13.-Partido Frente o Partido Unificado.
Debemos abrir un amplio debate sobre la conversión del PRD en un Partido Frente, para dar plena capacidad de desarrollo a las distintas opciones de la izquierda dentro de la unidad de acción partidaria. Si no se esclarece el debate y se formula una agenda común, sucederá como con otros conceptos, cada quién le dará su propia interpretación y eso puede conducir al inmovilismo o a decisiones precipitadas que propicien abusos y confrontaciones.
Los principios democráticos deben garantizar al mismo tiempo las posibilidades de desarrollo colectivo a las formaciones internas, corrientes y también a los individuos. En Foro Nuevo Sol, nos inclinamos mas por realizar el esfuerzo de consolidar un Partido Unificado y Unitario, con corrientes de opinión que garanticen la pluralidad democrática en la formulación, pero con órganos eficaces que garanticen la mas firme unidad en la acción. La disciplina debe emanar del convencimiento y del cumplimiento de las reglas por todos y de la existencia de una mayoría responsable que las aplique equitativamente. La minoría tendrá el derecho de expresar al seno del partido su opinión y sostener la crítica, pero no a inmovilizarse o a sabotear los acuerdos, sino la obligación de cumplir los acuerdos al concluir el debate y resolverse. Públicamente el partido debe tener una sola imagen y una sola opinión oficial. Quién discienta dirá siempre que sostiene una opinión de minoría o personal. En contra partida, frente al fracaso o la disminucion de fuerza en el Partido, los miembros de la mayoría en el nivel correspondiente, que adoptó los acuerdos renunciarán o se les revocarâ el mandato.
El PRD debe ciudadanizarse en su composición orgánica y en sus prácticas.
En todos los órganos de dirección a todos los niveles, deberá haber un número de integrantes que sean personalidades con reconocida autonomía, además de los que estén comprometidos con las corrientes.
Esta disposición deberá abarcar también las candidaturas a fin de elevar el perfil de nuestros grupos parlamentarios.
El Partido Frente significa que cada expresión registrada debe gozar de derechos y obligaciones.
El principal derecho debe ser el acceso a todos los órganos de dirección, representación y autónomos. Por lo que la integración de estos órganos deberá ser con el número suficiente de miembros y la mayor horizontalidad, a fin de propiciar que no haya exclusión de ninguna corriente.
Ello también se debe expresar en la integración de las candidaturas con posibilidades de acceder a cargos de elección. Eliminar del estatuto y de la práctica todo mecanismo de concentración y exclusión tanto en la elección de dirigentes como en la decisión de candidaturas. Las formas de votación deben corresponder a los propósitos unitarios y de inclusión que auspicien la unidad del partido. No pueden conformarse en la práctica, más escenarios en los que la corriente con mayoría relativa se sobre-represente y las minorías sean los que corran los riesgos.
14.- Política de Alianzas Electorales.
15.-PRD (Elecciones 2013).
16.- Frente Amplio.
17.-Táctica y Estrategia frente a las reformas estructurales, la seguridad nacional, elecciones constitucionales.
La pretensión de la derecha va a ser imponer las llamadas reformas estructurales que ensamblen la economía nacional al carro del neoliberalismo. No importa si éste demuestra su fracaso en el contexto global, los dogmáticos neoliberales del PRI y el PAN, están dispuestos a concluir esa tarea asignada por el FMI y el Banco Mundial aun a costa de la soberanía nacional y de la propiedad originaria de la nación sobre los recursos energéticos.
Frente a esta pretensión, la estrategia debe ser la más amplia política de alianzas que articule a quienes coincidan con la defensa de la economía nacional y conservar la unidad de las izquierdas.
Los cinco factores que constituyen las fortalezas que hoy tiene la izquierda en México son: a)La existencia de un Partido de millones de mexicanas y mexicanos, electoralmente consistente y mínimamente organizado en todo el país, b) la existencia de gobiernos estatales y ayuntamientos encabezados por la izquierda que nos dan la connotación de izquierda gobernante, c) la existencia de una instancia que agrupa la más amplia y plural unidad de la izquierda política, d) la existencia de un movimiento ciudadano amplio, autónomo y diverso y e) la existencia de un movimiento social que cuestiona permanentemente la política económica y social del régimen.
Cada una de estas fortalezas cumple su papel en el conjunto, tiene su propia naturaleza y objetivos, obedece a sus propias reglas y actúa según su propia estrategia, por lo que se pueden articular, para objetivos concretos, en un mismo sentido, si se entiende el marco de referencia al que está ceñido cada proceso, que al mismo tiempo es concurrente a favor del movimiento y de la transformación institucional del país. Los errores se derivan de la incomprensión del papel que debe adoptar cada quién en una coyuntura específica, cuando se le pide a un gobernante que se comporte como activista de un movimiento, a un diputado que actúe como dirigente estudiantil o al líder del movimiento como si fuera un dirigente del partido. Esta dialéctica exige la construcción de consensos y el tratamiento unitario de los disensos, porque los intereses están en permanente lucha, al mismo tiempo que la unidad es necesaria. Esta es la paciencia y el talento que se ha desplegado en las grandes coyunturas electorales presidenciales, pero que han faltado en otros momentos hasta hacer irracional el comportamiento y la relación. Hará falta más experiencia para construir el entramado que nos haga actuar unidos en la diversidad y así, más fuertes.
El movimiento ciudadano se pluralizó en los últimos años, surgió el movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad y en el marco de la campaña electoral #Yosoy132, ampliando notablemente y con gran éxito el espectro y las formas de participación.
18.- Relación con la sociedad (Sindicatos y Movimientos Sociales).(En proceso de elaboracion)
19.-Política Municipalista y Delegacional.(En proceso)
20.-Relación con Gobiernos.
Relaciones Republicanas tarea de quienes desempeñan un cargo de elección popular y tienen un compromiso con la ciudadanía.
La práctica misma realizada por nuestros gobernantes durante los años posteriores al fraude electoral de 2006; demostró la justeza del debate realizado y de la política resuelta por Consejo Nacional del PRD que encuadró las relaciones con el Gobierno Federal al marco constitucional y republicano, que privilegió el origen legítimo de nuestros gobernantes en el sufragio y su compromiso con la legalidad y con los ciudadanos. Nuestros gobiernos, luego de este nuevo proceso electoral marcado por la inequidad y la parcialidad del Tribunal, que tiende a una nueva imposición, han adoptado una postura que expresa el respeto al Estado de Derecho, lo que implica sostener relaciones republicanas para discutir y defender los intereses de sus gobernados frente al gobierno federal cuyo origen es cuestionable, pero cuya imposición es inevitable. Esta posibilidad se ve fortalecida con la constitución del bloque de gobernadores que han acordado gestionar juntos apoyados por el Partido combinando fortalezas y formulando proyectos comunes que deberán ser considerados para su realización por el congreso y por el nuevo gobierno federal. Nuestros presidentes municipales se han mantenido agrupados y ha sido un acierto acercarlos con el grupo parlamentario de diputados federales, ya que auspicia su actitud republicana, al saberse respaldados por los legisladores de su Partido frente a las instancias federales, una articulación que será útil para incorporar sus prioridades y preocupaciones al Presupuesto de la Federación.
21.-Estrategia Parlamentaria.
El Frente Progresista Legislativo constituido en el Congreso de la Unión es el ámbito propicio para impulsar grandes transformaciones que mantengan y desarrollen la unidad de las izquierdas al generar iniciativas que aprovechen la experiencia de la última elección para realizar una reforma política profunda que abarque el cambio de régimen, impulsar la agenda legislativa consensuada durante las últimas semanas y resistir las pretensiones restauradoras del autoritarismo que impulsa desde ya Peña Nieto, como la disminución del legisladores de representación proporcional, así como la revisión crítica de las iniciativas preferentes enviadas por Felipe Calderón, evitando su aprobación al vapor, combatiendo sus términos más antipopulares y propiciando los acuerdos necesarios para darles un enfoque democrático.
Unidos construiremos una agenda que podamos compartir con el Movimiento social y ciudadano que hoy activo y exigente, busca encontrar un cauce para generar una nueva situación y una nueva realidad para el País. Es en la articulación de estos dos factores movimiento y acción parlamentaria en la que se puede encontrar la fuerza para realizar las reformas democráticas, la reforma de los medios, de la reforma educativa y la reforma social en las que nuestros compañeros diputados y senadores van verter las propuestas programáticas que en el PRD hemos formulado. Allí es donde tenemos aportes, algunos de ellos de mucho tiempo y otros nuevos que pueden surgir al calor del movimiento.



















